La chaya, el carnaval y otros festivales proponen fiesta y alegría en el oeste riojano

La chaya, el carnaval y otros festivales proponen fiesta y alegría en el oeste riojano

La Chaya, el carnaval y otros festejos populares prometen un febrero con noches a pura alegría en el oeste riojano, algo que los turistas van a poder conjuntar con recorridos por sus paisajes, bodegas y reservas naturales, como el Parque Nacional Talampaya, Maravilla Natural Argentina y Patrimonio de la Humanidad.

Esta zona que tiene a Villa Unión como primordial base de servicios turísticos y paquetes de viajes, se identifica por los festejos veraniegos, con la ancestral Celebración de la Chaya como celebración primordial, aparte de la Celebración Provincial del Carnaval y las Comparsas y otros festivales festivales tradicionales en pueblos y distritos del Val del Bermejo.

Las celebraciones, que despiertan cuando cae el sol y se extienden hasta la madrugada, se complementan con la oferta de paisajes y destinos naturales para recorrer a lo largo del día, entre ellos el Parque Nacional Talampaya, en el Departamento General Felipe Varela, que asimismo cobija el Vallecito Encantado y el Cañón del Triásico.

Las localidades situadas a lo largo del Val del Bermejo reciben miles y miles de turistas desde fines de enero, quienes gozan de estas fiestas en las frescas noches que caracterizan esta zona de tiempo seco, a pesar del muy caliente calor de las tardes, cuando la mayor parte se amolda a las costumbres locales y se entrega unas horas a la siesta.

La Chaya, que a lo largo del día «encara» con el topamiento callejero a compadres y «cumas», quienes con un ramito de albaca en la oreja se lanzan agua y harina, de noche los reúne con música, baile y bebidas al son de conjuntos locales o bien artistas convidados.

En el departamento Felipe Varela, cada Chaya lleva un nombre propio, que asimismo puede ser simbólico o bien de quienes la organizan, y la primera va a ser la Del Olivo, el próximo sábado, en la localidad de Banda Florida, seguida por la del Negro Piola, el 1 de febrero, en el distrito dos de Abril, de Villa Unión.

El ocho siguiente, en Guandacol va a ser la Chaya de Brahian, y en el distrito Virgen de la Peña, de Villa Unión, la de Lorenza, en tanto al día después se va a hacer la de Los Robledos, en el distrito I. Malvinas, asimismo en la urbe cabecera del departamento Felipe Varela.

Las últimas 2 chayas van a tener sitio el catorce de febrero, en Guandacol, que va a ser la Del Chiche, y al cierre del mes, el veintinueve de febrero, en el distrito los Palacios, de Villa Unión, se va a hacer la Chaya de Adolfo Ortiz.

Intercalados con esta seguidilla de chayas van a llegar el Festival del Peón Viñador, el treinta y uno del actual mes y el 1 de febrero, en Villa Unión, y el Festival de la Alfalfa, el quince de febrero, en Villa Castelli, departamento General Lamadrid.

Otra celebración tradicional de Villa Unión, asimismo en el mes de febrero, va a ser la Celebración Provincial del Carnaval y las Comparsas, el fin de semana del veintidos y el veintitres.

Mas estas fiestas populares pueden ser solo una genial disculpa para visitar el oeste riojano y sus paisajes, bodegas y otros atractivos, aseguran desde la Segregaría de Turismo del Departamento General Felipe Varela.

La jefe del área, Nadia Barrera, aseguró a Télam que aunque el verano no es la época alta de turistas en la zona, debido al renombrado calor riojano, «organizando los horarios se pueden hacer las visitas eludiendo los horarios de temperatura más elevada»

Como un ejemplo, la secretaria de turismo, afirmó que «una visita por la mañana temprano; entonces almuerzo, siesta o bien pileta, y después otra excursión que comience diecisiete o bien dieciocho horas, dejan gozar de las bellezas del sitio sin exponerse a la altas temperaturas».