¿Qué son las garantías propietarias y cómo funcionan?

¿Qué son las garantías propietarias y cómo funcionan?

Al momento de alquilar un inmueble, el propietario del inmueble tiene derecho a exigir un documento que garantice que las obligaciones del contrato serán estrictamente cumplidas por el inquilino, en caso contrario habrá un tercero respondiendo en su lugar.

Una garantía propietaria significa presentar otra propiedad como protección contra la violación del contrato de alquiler. Para ello, se debe presentar la escritura a otra propiedad que sirva a la persona que necesita alquilar.

En la mayoría de los casos, uno de los requisitos que debe cumplir esta garantía para alquilar es que la propiedad esté en la misma ciudad que la propiedad que se alquila, aunque en ocasiones los agentes inmobiliarios o el propietario pueden aceptar un bien registrado en una ubicación diferente.

Si el inquilino no cumple con sus obligaciones y la fianza tampoco responde ante el arrendador ni ante la inmobiliaria, se debe consultar a los tribunales. En otras palabras, el activo constituido no se considera garantía.

¿Existen otras garantías de alquiler?

Si bien la garantía del propietario es la más tradicional, a menudo es la más difícil de obtener para el arrendatario. Por tanto, existen otras garantías que pueden presentarse contra el contrato de alquiler.

Garantía bancaria: los bancos brindan una garantía a quienes puedan acreditar sus ingresos y no tengan deudas ni problemas con el sistema financiero. Los bancos suelen cobrar una comisión sobre el contrato para emitir este documento.

Seguro de depósitos: esta garantía es emitida por una compañía de seguros. Por lo general, sirven como respaldo tanto para el pago del alquiler como para los gastos y servicios. El costo de administrar este seguro se calcula con base en el alquiler y el costo de los gastos.

Garantía comercial: si bien son similares al mencionado anteriormente, en realidad la principal diferencia está en la figura del garante. No se trata aquí de una persona física sino de una figura jurídica, es decir que un banco o una empresa puede convertirse en garante.

Debe prestar atención al tipo de garantía y sus límites. Respecto al primero, no es lo mismo si es un banco o una SA, y en el segundo caso, hay que ver qué cubre: alquiler, servicios, gastos, todo o solo algunos.