Ventajas, Inconvenientes y Dudas Sobre los Test de Antígenos

Ventajas, Inconvenientes y Dudas Sobre los Test de Antígenos

Con resultados de 15 minutos y una gran fiabilidad -con matices, veremos más adelante en este artículo- las pruebas de antígenos están llamadas a ser las estrellas de esta segunda oleada de covid-19.

Casi todas las autoridades ya los utilizan para controlar la infección en personas que desarrollan síntomas e incluso para rastrear contactos cercanos o exámenes masivos.

Y ahí es donde surgen las dudas, los debates y la confusión. ¿Para qué sirven las pruebas de antígenos? ¿Cuándo deben usarse? ¿Sobre quién y en dónde tendrán lugar?

Si bien algunas voces se oponen a su uso en encuestas de población porque dan falsos negativos en pacientes asintomáticos y en personas con pocos o muchos días de infección, otros dicen que los falsos negativos no son en realidad individuos infecciosos.

Las pruebas de antígeno detectan la proteína que cubre el SARS-CoV-2, que el virus usa para ingresar a las células sanas e infectarlas. Recopilaremos lo que se conoce hasta ahora y las últimas investigaciones:

¿En qué circunstancias se validan oficialmente?

El Ministerio de Salud de España, a través del Instituto de Salud Carlos III, ha validado las pruebas de antígeno en un informe en el que comparan sus resultados con la PCR, la prueba de referencia para el covid-19.

El ISCIII recomienda que la prueba se realice para una confiabilidad óptima en pacientes con menos de cinco días de desarrollo desde el inicio de los síntomas, ya que es aquí cuando se detecta mejor el virus.

Para la elaboración del informe, el ISCIII realizó dos pruebas en 358 pacientes: una PCR, que se ha tomado como muestra de referencia, y una prueba de antígeno oficialmente aprobada.

  • Las pruebas de antígeno detectaron 110 casos positivos de coronavirus y 248 negativos;
  • La PCR detectó 117 positivos y 241 negativos.

El ISCIII concluye que los test de antígenos es confiable, con una sensibilidad superior al 93% y una especificidad superior al 99%.

Pero para determinadas circunstancias, como explica Rafael Cantón, portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica: “Las pruebas están validadas para pacientes sintomáticos.

Es decir, tienen una manifestación clínica. Si comienzas el día cero hasta tener síntomas, la sensibilidad de estas pruebas es alta cuando se realizan en los primeros cinco días de evolución”.

Eliseo Albert, investigador valenciano que verificó la efectividad de las pruebas de antígenos en 412 pacientes, coincide con la idea y dice que el problema de realizar estas pruebas es que: “no se sabe cuándo un paciente asintomático que realmente tiene el virus tuvo la infección, no sabemos si está en fase creciente o decreciente”, advierte.

¿Son asintomáticos?

Es uno de los debates más acalorados entre los expertos cuando se habla de pruebas de antígenos.

Investigadores del Instituto de Salud Carlos III consideran que sí, y en su informe de validación de la prueba escriben: “Su fiabilidad es similar a la de la PCR, ya que 92 pacientes asintomáticos – en los que han pasado siete días de contacto con un positivo confirmado – Ambas pruebas detectaron los mismos 23 positivos.»

Un estudio de la Fundación Lucha contra el Sida y Enfermedades Infecciosas en colaboración con el Germans Trias del Hospital Pujol de Badalona (Barcelona) ha llegado a la misma conclusión.

Analizó 1406 muestras nasofaríngeas congeladas con prueba de antígeno y las comparó con el resultado de una prueba de PCR:

  • La prueba de antígeno ha identificado la presencia del virus en 872 de 951 con un resultado de PCR positivo.
  • Ha descartado la presencia del virus en 450 de 455 con resultado de PCR negativo.

Rafael Cantón, por su parte, añade matices importantes a este dato: «Entre los asintomáticos, se podría detectar siempre y cuando estuviéramos entre los dos, tres días antes del inicio de los síntomas.»

«En un paciente asintomático no se sabe si presentará síntomas más tarde o no, con lo cual el resultado negativo puede deberse a que la prueba se ha realizado antes de estos dos o tres días, por lo que hay que reconocer que esta sensibilidad disminuirá significativamente, razón por la cual en algunos sistemas recomiendan que con una prueba negativa, se haga otra prueba después de 48 horas o se elija otra prueba diagnóstica.

Son matices muy pequeños pero muy importantes a la hora de manejar los datos. Estas pruebas no son una panacea, hay que saber manejar los datos y utilizarlos correctamente», advierte.

¿Dan falsos negativos?

En consonancia con lo anterior, los falsos negativos en las pruebas de antígeno son ligeramente superiores a los de la PCR.

Pero los investigadores catalanes, liderados por el infectólogo Oriol Mitjà, creen que esto no es un problema sino una ventaja, ya que solo detectan pacientes asintomáticos infecciosos, no aquellos que no pueden infectar a otros.

Su investigación se basa en el hecho de que la PCR, al detectar el virus, puede dar positivo incluso cuando el portador del virus ya no es contagioso. Es decir, porque la prueba es tan precisa que también detecta restos del virus sin capacidad de infectar.

Para realizar una PCR hay que tener en cuenta que se multiplica la muestra del paciente y que se analiza el material genético multiplicado para ver si el ARN del virus se encuentra entre ellos.

Así que los investigadores liderados por Mitjà han contado cuántas veces es necesario multiplicar el material genético del virus en una PCR para obtener un resultado positivo:

Si menos de 25 ciclos de multiplicación son suficientes, significa que hay mucho virus en la muestra. Es decir, la carga de virus es alta y el paciente es contagioso. En estos casos, las pruebas de antígeno detectaron con éxito el 99% de las muestras que dieron positivo en la PCR.

Si se necesitan entre 25 y 30 ciclos para encontrar el ARN del virus en la muestra del paciente, significa que la persona aún tiene una carga viral que puede transmitir, pero menor que en el primer caso.

En este caso, los resultados de las pruebas de antígenos coinciden con la PCR el 90% de las veces.

Durante 30 ciclos, la sensibilidad a las pruebas de antígenos cae al 57%. Pero el equipo del Mitjà cree que se trata de muestras que no suponen riesgo de contagio.

«Nuestros resultados proporcionan evidencia significativa de que una buena prueba de antígeno puede identificar con precisión los antígenos del SARS-CoV-2 en personas con síntomas, así como en personas asintomáticas con alta carga viral y, por lo tanto, asociadas con un mayor riesgo de transmisión», explican en el estudio.

Y añaden: «Este hallazgo representa un avance potencialmente útil para la detección masiva de personas asintomáticas» en los centros de salud y de detección.

Porque si solo se detectan personas asintomáticas que pueden infectar, es posible aislar única y exclusivamente a quienes presentan riesgo de expansión pandémica.

Según este estudio, los falsos negativos no serían importantes porque arrojan pacientes sin infectividad.

Ésta es una conclusión a la que también han llegado los investigadores valencianos, que en otro ensayo afirman que «es poco probable que los pacientes que han dado positivo en PCR y negativo en la prueba rápida de antígenos sean contagiosos».

Eliseo Albert, investigador principal de este estudio y miembro del Instituto Valenciano de Investigaciones Sanitarias (INCLIVA), explica que “si la prueba es negativa es porque la carga de virus es baja, y si la carga de virus es baja es muy probable que no infecte.

Esto lo hemos comprobado cultivando el virus en aquellos individuos que fueron negativos en antígenos pero positivos en PCR, y el virus no creció, no fue viable, no fue contagioso ”.

¿Dan falsos positivos?

Una investigación estadounidense afirma esto. La agencia que regula los medicamentos en Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) ha lanzado una advertencia a los laboratorios en base a una investigación de la Universidad de Arizona.

Encontró que estas pruebas pasaron de una confiabilidad en comparación con el 80% con PCR en personas con síntomas a una confiabilidad de solo 32% en pacientes asintomáticos.

Lo mismo sucedió en la pequeña localidad de Manchester, en el estado de Vermont: un cribado detectó 64 positivos y se disparó la alarma, pero solo 4 de estos casos fueron confirmados por PCR.

El resto fueron falsos positivos. Y son importantes, porque el porcentaje de positivos es uno de los indicadores que se tienen en cuenta a nivel mundial para adoptar restricciones poblacionales.

La FDA explica que una prueba con una confiabilidad del 98% perderá ese valor si se aplica a poblaciones en las que solo una minoría tiene el virus, como suele ser el caso en las pruebas de detección grandes.

Calcula, por ejemplo, que en un grupo donde solo el 1% está infectado, la confiabilidad bajará al 30%, lo que significa que 70 de cada 100 casos positivos serían falsos. Si solo hubiera una persona infectada entre mil, 96 de cada 100 positivos serían falsos.

Los datos de incidencia tratados por las autoridades sanitarias se refieren a más de cien mil habitantes, por lo que en este momento en España, con una incidencia media de 527 casos por 100.000, estaríamos hablando de un 0,5%, nivel insuficiente para utilizar estas pruebas en el cribado de forma fiable.

¿Puedo hacer esto solo?

Especialmente controvertido es el tema del personal y el método de realizar las pruebas. Rafael Cantón, de la Sociedad de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica, es enfático al afirmar que “esta no es una prueba para que una persona la haga en casa, no es una prueba de autodiagnóstico”. Canton explica que hay varias razones:

“Es necesario tomar una muestra como la del PCR, que en principio parece sencillo, pero es necesario hacerlo con equipo de protección personal”, explica Cantón.

El paciente puede lesionarse la nariz, ya que la inserción del hisopo debe ser profunda.

Puede que la prueba no sea lo que pensamos. Hay que controlar qué tipo de antígeno se compra, porque “ojo, hay un mercado residual para los kits que se utilizaron en abril y que no funcionaron por muy mala sensibilidad.

Aquí habría que hacer un llamamiento para decir que eso tiene que estar en manos del sistema de salud o de los servicios de riesgos laborales, los profesionales”, advierte el infectólogo.

Los resultados deben informarse para avanzar en el control epidemiológico de la pandemia de covid-19. Rafael Cantón cree que “la gestión de la información es fundamental.»

Lo que no podemos hacer es incluir una prueba para controlar la pandemia y luego no administrar los datos correctamente. Cuando se hace el PCR, los dispositivos se conectan a los sistemas informáticos, a los códigos de barras, todo está muy organizado”.

No obstante, la Generalitat de Catalunya ha propuesto que los alumnos y profesores que han estado en contacto, dentro del centro educativo, reciban un positivo. Y un estudio provisional de científicos alemanes apoyaría esa opción.

Compararon las pruebas de antígeno realizadas con un hisopo nasal previo, recogido por el usuario, con los hisopados rápidos realizados con un hisopo nasofaríngeo, recogidas por profesionales, y concluyeron que:

  • La concordancia positiva para las dos técnicas de muestreo fue del 90,6%.
  • La concordancia negativa fue del 99,2%.

Sin embargo, la principal ventaja de las pruebas de antígenos frente a la PCR es que, aunque pueden ser algo menos precisas que las anteriores, son mucho más económicas.